Aberturas de acero

16 diciembre, 2019 by

Las características singulares del acero entregan soluciones útiles para condiciones particulares. Por ejemplo, en puertas de alto tránsito (por la necesidad de resistencia al abrirse y cerrarse constantemente), en puertas o ventanas de seguridad (por su resistencia frente a balas, impactos e incendios), o en fachadas monumentales (que deben resistir el peso de grandes cristales y contar con estanqueidad, y aislación térmica y acústica).

En relación a la protección pasiva contra incendios, existen perfiles de acero con resistencia al fuego que cumplen las normas de F30, F60, F90 y F120 en elementos fijos, y de F30, F60 y F90 en puertas. Estos perfiles, en conjunto con el vidrio adecuado, evitan la propagación del fuego, el humo y el calor, resguardando las vías de evacuación y la integridad de los edificios.

Comparado con el aluminio, el acero es 3 veces más rígido. Por lo tanto, para alcanzar su resistencia, los perfiles de aluminio deben ser 3 veces más «grandes». En el caso de los vidrios monumentales, el aluminio debe ser reforzado para resistir su peso, entregando una estética más tosca y perdiendo muchas veces los beneficios o el rendimiento que se espera obtener de los grandes ventanales.

Uno de los grandes atributos del acero es su capacidad de ser soldado, reduciendo así sus longitudes de pandeo al prescindir de uniones articuladas. La soldadura permite además añadir elementos, de forma limpia y sin necesidad de tornillos, ampliando las posibilidades de diseño e incluyendo estructuras con ángulos y curvaturas.

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