Silos de acero

4 octubre, 2019 by

Desde la antigüedad, la construcción de silos está asociada a prácticas que distintos pueblos y culturas aplicaron para la conservación de granos y productos de la agricultura en general que les permitiera la acumulación de la sobreproducción para hacer frente a períodos de escasez.  La palabra silo tiene su origen en una voz griega “siros” que significa hoyo o agujero para conservar granos.

La construcción de silos verticales es relativamente reciente y está asociada al desarrollo de la agricultura de maíz desarrollada en Estados Unidos de Norteamérica hacia fines del siglo 19. Hoy los silos se utilizan ampliamente, no sólo en la actividad agrícola y el ensilado de granos y forraje sino también en múltiples actividades industriales como la industria de productos alimenticios (azúcar, café vinos, etc.), la industria textil, del papel y celulosa, la industria química, la minería, la industria farmacéutica, petroquímica, fertilizantes, cementos. Y muchos otros.

Básicamente, los silos verticales o de torre responden a una estructura de base circular, un cilindro, que es una geometría muy eficiente estructuralmente ya que emplea el perímetro del edificio para resistir cargas laterales y también las verticales. Al disponer la estructura en el manto, el silo (o el tubo) presenta una muy buena respuesta frente a los esfuerzos de compresión, torsión y flexión en todas las direcciones, con mínimo requerimiento de material.

Los silos, variando de acuerdo al tipo de grano o de material a ensilar, están compuestos por un cuerpo generalmente cilíndrico que corresponde al depósito, en cuya sección inferior puede o no haber un espacio de ventilación y enfriamiento. El depósito cilíndrico termina en una base de tolva, generalmente troncocónica, que sirve para la descarga (y que puede estar elevada o construida sobre el terreno, dependiendo del tipo de grano y del método de descarga y transporte). En la cubierta se dispone del sistema de carga.

Se observan importantes ventajas en la fabricación y construcción de este tipo de estructuras para silos en acero, entre otros aspectos porque las reducidas cargas del fondo reducen sensiblemente la cimentación. Otra consideración importante es la gran posibilidad de prefabricación que ofrecen los silos de acero. En proyectos pre diseñados, la curvatura y espesor de las planchas (corrugadas o lisas de acero galvanziado) permiten soluciones fácilmente ensamblables mediante pernos. Deben complementarse con sellos adecuados entre los anillos y en las propias pasadas a fin de asegurar la estanqueidad del conjunto.

En síntesis, el acero ofrece una amplia variedad de soluciones de almacenamiento tipo silos para construcciones agrícolas e industriales, altamente tecnificadas y estandarizadas que permiten atender las más diversas necesidades y requerimientos para los más diversos productos y escalas de almacenamiento. Entre los diversos productores se ha acumulado una experiencia ejecutada en todo el mundo que les permite a muchos de ellos no sólo ofrecer productos estandarizados si no enfrentar proyectos específicos y únicos.

  • Compartir en::